Reseña de Shavasana, Self titled, 2012
Interesante combinación de death metal técnico con estructuras y modos de jazz.
Descomprimiéndolo, el sonido del disco es, por un lado, death metal técnico y disonante, tradicional; y, por otro, un death metal que recubre estructuras de jazz y que, por lo mismo, es enrevesadamente complejo. Además, el disco tiene ciertos pasajes de jazz fusión tradicional cuya progresión —pues son, con toda propiedad, pasajes de jazz-rock progresivo— da una idea intuitiva de cómo se van diferenciando los pasajes, bien de tech-death disonante, bien de jazz-death fusión.
La producción es mala: genérica de los 2010s posteriores al mallcore. (Y todavía así, no impide que la instrumentación brille y muestre sus contrastes). La voz también guatea; tal vez no tanto como la producción, pero ambas cosas se potencian y hacen que, a ratos, la voz termine por volverse algo desagradablemente contrastante: se agota y desgasta antes de tiempo, a veces degradándose hasta sonar como screamo y otras, incluso, como mallcore. En mi apreciación, una mejor producción no solucionaría la insuficiencia que presenta la voz por contraste con la instrumentación y la composición.
Un disco interesante y entretenido de escuchar. Es un disco activo: te interpela para que intentes desenmarañarlo y hacer sentido de él; pero además te obliga a seguirlo, pues, aparte de complejo, también es veloz y no te espera.
- Se puede escuchar el disco en el Bandcamp de Shavasana.
- Versión en inglés de esta reseña en RYM (próximamente).